En Nicaragua hay 46 clínicas, conocidas como dispensarios marinos, donde cada día asisten decenas de personas a retirar agua de mar sin ningún costo para tratar enfermedades como la hipertensión y otras afecciones comunes en la población nicaragüense.
Atraído por esa experiencia, el especialista español en medicina natural e investigador del agua de mar, Esteban Tarazaga Carrazo, visitó Nicaragua durante un mes para documentar los testimonios de los pacientes, pues es un firme creyente de los beneficios que tiene dicho líquido para la salud.
Señala, sin embargo, que la medicina tradicional y los gobiernos ponen poco interés en ello, porque al ser gratuita, el agua de mar como tratamiento no genera un lucro importante. Su idea con lo observado en Nicaragua es hacer un libro e impulsar esta terapia alternativa.